Hé aquí un testimonio:

Antes de nada, daros a conocer mi situación personal, por si alguien, no sé, puede prestarme una ayudita con la que allanar el camino y salir adelante.
Me llamo Antonio, tengo cuarenta y dos años. Actualmente estoy parado y sin visos de encontrar empleo. En el banco tienen contrato Movistar y han puesto mi número de teléfono como Su Favorito, dado que se pasan el día llamándome, reclamando los siete meses de pagos atrasados que debo, repartidos en dos hipotecas y tres préstamos. La cuantía no la diré, porque según mi psicólogo del centro social, recordándola sólo consigo acrecentar las ganas de conocer... de reunirme al fin con mis tatarabuelos y siguientes, es decir, de morirme. Y eso no es bueno. No tengo luz en mi casa. Agua sólo cuando sudo... o llueve y se filtra cae en cascada por los agujeros boquetes que tengo desde dos meses atrás, cuando se derrumbó el techo de mi dormitorio y el salón. Al principio jodía un poco eso de que te cayera una cascada de agua mientras dormías o escuchabas el transistor, ahora, la verdad, hasta se agradece, sobre todo he notado que la gente ya no mira tanto al techo, como pidiendo oxígeno, cuando se monta conmigo en el ascensor. Eso sí, hay que andarse rápido y correr a por el champú antes de que los angelitos cierren el grifo, pues hay veces que parece que va a caer la de dios pero luego no puedes ni recrearte y has de quitarte el jabón con la toalla, porque la mierda del chiribiri, chispeo, o calabobos, como lo queráis llamar, no da pa' más.
Y ya está, creo que no se me olvida nada, sólo era eso.

- Muy bien. Dicho esto cuéntanos ahora eso de que los anticonceptivos también te fallan follan.

- Pues resulta que el otro día hicimos un trío y no nos dimos ni cuenta, hasta pasado un mes, cuando el test de embarazo dió positivo. Hasta ese momento no caímos en que aquella noche de Marzo, no sólo habíamos practicado el coito ella (mi señora) y yo, sino que también el anticonceptivo nos había follado... vivos... por delante y por detrás. Normal por otra parte, pensé, poniéndome en su situación de tercero en discordia, siempre de sujetavelas, viendo como nos desatamos por la pasión y el desenfreno sin invitarle al festín, eso embrutece a cualquiera, algún día lógicamente tenía que quitarse el calentón de encima y entrar en acción.
La pregunta ahora es: ¿Podríamos denunciar? no hubo consentimiento por nuestra parte, pues siquiera éramos conscientes de ello, oseéase, que fue una violación en toda regla. En toda regla, mira, suena hasta gracioso. ¿Contra quién dirigirnos?, ¿Contra la empresa que nos lo suministró?

Le preguntaron.

- ¿A cuál?,- respondió ella.

Aunque lo sea.

Pero la peli es horrible.

Discutía aquel día con una mujer, sexagenaria, en plan sano, sin crispaciones, sobre el matrimonio. Sostenía yo mi negativa a contraerlo, a lo que ella no encontraba razón de ser. Achacaba ello a la inmadurez, no propia de mi edad, puesto que no tiene por qué ser la tónica general entre mis coetáneos, pero de la que sin duda yo aún no me había desprendido.

- Evidentemente tú no lo compartes,- me argumentaba,- lo compartirás con el tiempo, cuando tengas una edad. LLegará el día en que eches la vista atrás y te des cuenta de la cantidad de cosas en que te emborricabas por cabezonería, pensando que actuabas con toda la razón del mundo, pero que el paso de los años te demuestra que son fútiles... vanas, que carecen de sentido alguno, y sepas apreciar, hijo mío, qué es lo que realmente merece y qué no merece la pena en esta vida.


A lo largo de los meses fui asimilando esta idea (quizá por la imperiosa necesidad de acelerar mi proceso de maduración. Por sentirme, si no de pleno, al menos sí algo más integrado en el mundo de los mayores), hasta el punto de tomar la determinación de pasar por la vicaría.


En estas, y no antes de proponerle la buena nueva a quien desde iniciada nuestra relación consideraba ya mi esposa (con su consiguiente aceptación, lágrimas, helicópteros, flores, champagne, confeti, mariachis, anillo, besos, abrazos, aplausos y demás parafernalia... todo ello en su debido orden lógico que no estoy por la labor ahora mismo de estructurar), comencé los preparativos de la boda y del ulterior banquete, festejo y despelote que ello suele llevar aparejado. Hablando de despelote, opté por no dar, como se me pidió, las directrices básicas sobre lo que a mi entender habría de ser la posterior (respecto al momento del que hablo), anterior (respecto a la cermonia marital), despedida de soltero.


Aprovechando que la celebración albergaba a la mayoría de mis parientes, di a conocer la noticia entre mis familiares en el sexagésimo segundo cumpleaños de mi tío Andrés.


Fue un auténtico boom que a todos cogió de improviso. La fiesta y el jolgorio se multiplicó por dos al comunicarles la decisión de casarnos. Brindis, abrazos, besos, felicitaciones, más brindis, sombra aquí y sombra allá... maquíillate, maquíllate. Era como nochevieja pero en Agosto... y con bermudas.

El aniversario de mi tío quedó en un segundo plano como es lógico. A fin de cuentas, él cumplía años todos los años (ya eran sesenta y dos los festejos celebrados bajo el mismo pretexto), y yo era la primera, y esperaba última vez, que me casaba.

Lo sentí por él, era su día y no tenía derecho ninguno a adueñarme de él como había hecho, pero a él no pareció importarle, y así me lo hizo saber cuando me llamó aparte en su habitación.

Me preguntó, palabras textuales, que "qué cojones hacía casándome", a lo que yo le rebatí con firmeza, seguro de que esta vez iba por el buen camino.

Me respondió que me dejara de gilipolleces, que todo eso eran patrañas, que me creía más maduro, pero que bueno, que con el tiempo, cuando tuviera una edad, le entendería... porque llega un momento en la vida en que echas la vista atrás y te das cuenta de la cantidad de cosas en que te emborricabas por cabezonería, pensando que actuabas con todo el fundamento del mundo, pero que el paso de los años te demuestra que son fútiles... vanos, que carecen de sentido alguno, y sabes apreciar, qué es lo que realmente merece y qué no merece la pena en esta vida. Y esto del matrimonio, según me decía, no pertenecía al primer grupo.

Preguntó el cura iniciada la comunión.
Un colgao,- respondió el rapaz.
Y el cura no le pudo quitar la razón.

Dices que es a mí y no a ti a quien amas, sin embargo, me pides exiges que por amor a ti deje de hacer ciertas cosas... o de ver a cierta gente, porque te molesta, te incomoda, te oprime, porque te repercute negativamente que lo haga y te sientes mal, aún a sabiendas de que me molesta, me incomoda, me oprime, de que me repercute negativamente no hacerlo. Es decir, quieres que yo haga (sufra) por ti, por amor, eso que diciéndome que no haga, ya queda claro que tú no estás por la labor de hacer (sufrir) por mi, por amor, porque prefieres que sea yo y no tú quien se joda y lo pase mal... por amor.
El que no claudique parece ser un atentado a nuestra relación, una sacrílega muestra de egoísmo por mi parte, un sólo pensar en mí, un no pensar en el bien común... porque el bien común, me temo, se reduce a tu bienestar... si no, de qué ibas a quejarte tú que podías habértelo tragado, (que es lo que quieres que haga yo, tragar y joderme), desde un principio y no dar pie al problema, o simplemente, dar tu brazo a torcer al darte cuenta de que tu exigencia (exigencias, porque es un mal que se extiende a una velocidad ultrasónica) produjo (produjeron) el kaox, con K y X, que suena más trascendental.
Cuando hablas de tu intenso enamoramiento, ¿es de mí?, ¿o de la persona que ves al plantarte frente al espejo de quien hablas?

Íbamos de gariteo aquella noche, yo (el burro) y un par de colegas. Uno de ellos me echó un vistazo de arriba a abajo.
- Burro, tío,- dijo con la mirada clavada en mis pies,- en el sitio este no sé si dejarán entrar así, son muy pimpis.
Me miré los quesos.
- ¿Así cómo?
- En bambas (es de El Prat).
- Ya estamos con la mierda de las zapas,- protesté en plan El canto del loco,- pues si no se puede así, con no entrar estoy arreglao.
- Que va, tío, no jodas no hace hace falta, tengo unos náuticos en el maletero, cámbiatelos y vas de seguro.
- ¿Yo?, Jaja. ¿Zapatos yo?... que va tío, no me los pongo ni para bailar claqué. Si me tiran me han tirao, no me voy a morir.
- Como quieras.

Fuimos.


Por cierto, hablando un poco de todo, llamadlo casualidad, o con otro sinónimo, pero... ¿Me lo parece a mí, o ninguno de tantos sorteos celebrados ha deparado que Barça y Madrid jueguen el mismo día en la liguilla de la Champions? Raro es. No sé, tened en cuenta que no me he molestado en constatar que esto realmente sea así, hablo (escribo), basándome en mi memoria.


Acabado el paréntesis prosigo.

- ¡Ey mira!,- exclamé ya en la cola señalando a un tipo al que dejaban entrar con zapatillas.
- ¡De puta madre!
- ¡Yeah!
- FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR; FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR,- se arrancó a cantar acompañándose con unas palmas, no lo había oído nunca, supongo que se lo estaba inventando,- FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR; FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR.

Al fin nuestro turno.

- ¿Tú cuantos años tienes?,- me preguntó el gorila.

Se los dije.

- ¿Seguro?

- Hombre, todo lo seguro que se pede estar en estos casos, uno da por ciertos los lugares y fechas en los que sus padres le han contado que han nacido y demás, no se pone a investigar si ciertamente se produjeron ese día en ese sitio o dos meses después al otro lado del charco.

- ¿Qué dices chico?

- ¿Eh?, que sí, que sí, que esa es mi edad.

- ¿Seeguro?

- Si, si.

- ¿Y si es mentira qué?, qué tengo que hacer contigo con todo el tiempo que me estás haciendo perder. Mira la cola que me estás generando.

- No, perdona, yo por mi hubiera entrao hace tiempo.

- A ver ese carnet.

Se lo di.

- ¿Ésto qué és?,- preguntó extraañdo al ver el NIE,- ¿El puto carnet de la biblioteca?

- No, joder, es com...

- ¡Eh!, ¡Eh!, ¡Eh!... esa boquita... aquí o hablas con respeto o te vas a tomar por el culo.

- ¿Pero qué he dicho?

- Ni joder ni hostias.

- Pufff...

- No me resoples.

- Ok.

- A ver, ¿Qué me decías?, ¿Qué quieres hacer con esto? aquí no tenemos libros.

- Te decía que es mi documento identificativo... como el DNI, pero para extranjeros.

- ¡Ahhh! entiendo.

Le echó un vistazo. Miraba la foto y me miraba a mí. Miraba a la foto y me miraba a mí. No paraba de mirar a la foto y mirarme a mí.

- ¿Seguro que no es falso?

- Siiiii.

Le echó otro vistazo.

- ¿Cómo lo has hecho?, ¿Cómo has hecho para poner tu foto aquí y que quede tan bien? te ha tenido que llevar mucho trabajo... dime... ¿os dedicáis a esto tú y tus paisas, a falsificar documentos...?

- No.

- Yo necesito el carnet de camiones, ¿Por cuánto podrías dejármelo?

- ¿? Que el carnet es de verdad.

- Corta el rollo tío, no me tomes por mongolo. Conozco mucha gente interesada en el tema de los carnets de camiones, no seas avaricioso, no quieras quedárte para ti todo. Con mis contactos y tu buenhacer nos llevaríamos una buena pasta... ¿No dices nada?

- Es que de verdad que te estás equivocando.

- Ya... ¿Qué pasa que es más fácil falsificar la mierda esta que el DNI o qué? La próxima vez no dejes cabos sueltos, amigo. Mira aquí,- dice señalando el apartado destinado a mi lugar de nacimiento en el anverso del NIE,- Madrid... ¿Así que extranjero pero nacido en Madrid no?, jaja, pobre diablo, hay que tener más cuidado con los pequeños detalles, es una pena que un trabajo tan bien realizado que te ha llevado tanto esfuerzo quede destapado por cagadas de jardín de infancia.

- Es que nací en Madrid.

- Claro hombre ¿Qué hay, otro Madrid en tu tierra como Córdoba hay también en Argentina y Santiago en Chile? Jeje. Hé de reconocer que casi me la cuelas.

- No, Madrid, España, lo pone al lao.

- Ya sé que lo pone al lao, pardillo, de ahí que me ría... las cagao compi... así que vamos a hacer una cosa, tú me dices en cuanto me dejas el chanchu, y yo no llamo a la policía... ni te cruzo la cara por tomarme por gilipollas.

- Es que una cosa no tiene nada que ver con la otra , soy nacido en Madrid pero no soy español. Haber sido alumbrado en su territorio no te convierte en Español.

- Como que no, si tu naces aquí eres español, automáticamente, otra cosas es que no hayas querido y hayas renunciado a serlo.

- Para nada, lo que tienes es derecho a nacionalizarte pasado un año, pero de automáticamente por haber nacido aquí nada, ni tampoco es pedir la nacionalidad y que te la concedan al instante. Añito y medio de trámites y procedimiento no te lo quita nadie.

- Me estás vacilando.

- Que no, de verdad.

- Pues eso no tendría que ser así, si has nacido aquí eres de aquí. ¿Entonces del carnet de camiones me olvido no?

- Me da que sí, al menos yo no puedo suministrártelo. Y respecto a lo otro, supongo que el papel del DNI sale más caro que el del NIE, porque si no, no entiendo el por qué tanto mamoneo, que más les da otorgarla automáticamente... pero bueno, siempre puedo nacionalizarme.

- Eso te iba a decir, ¿Y por qué no lo haces?

- Pufff... demasiado papeleo, demasiado jaleo, demasiado tiempo, demasiadas molestias... supongo que nunca me ha hecho realmente falta... y que cuando me sea del todo necesario no tendré más remedio que nacionalizarme, pero no sé, te sientes tan ridículo. Es como si tus padres viven en no sé, Pozuelo, y tú naces ahí y ahora, te quieren empadronar ahí, porque es lo que conoces y donde vas a virir y te dicen que no, que hasta que no pase determinado tiempo no eres de Pozuelo, y que una vez pasado ese tiempo, tienes que solicitar el empadronamiento y estar un par de años liao con papeles hasta que te lo concedan, pa' que te digan que ya si eres de Pozuelo, que antes no, pero ahora sí, cuando siempre lo has sido, no sé es un poco ridículo.

- Pero es lo que hay, siempre te será más fácil moverte con el DNI que con el NIE, para todo.

- Ya. Habrá que sacárselo... bueno, paso o qué?

Miró otra vez el carnet.

- De verdad tienes estos años?

- Que si,- contesté y tras intercalar un par de vistazos más entre mi rostro y el NIE me dejó pasar.

Al fin dentro, mucho tiempo perdido, pero no se lo reprocho, suele pasarme habitualmente, será que tengo cara de niño, la gente suele echarme, porque según ellos no la represento, menos edad de la que tengo. Me pasa desde siempre. Aún recuerdo el día en que nací.

- ¿Qué ha sido, doctor, dígame, niño o niña?- preguntó mi madre intrigada recién acabado el parto.

- Señora ,- respondió el doctor incrédulo, sin quitarme ojo de encima,- no... no se lo va a creer, pero... creo... creo que... creo que ha tenido usted... un... ¿espermatozoide?



- FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR; FUMAR ME MATA, ME MATA NO FUMAR

Se sube el telón, y aparece un tío en una habitación rodeado de una docena de mujeres con las que una a una practica el sexo, embarázandolas.

Baja ese telón.

¿Cómo se llama la película?

Rompiendo las reglas.

Aman la patria más que a sus vidas. La bandera, los colorines, la musiquita. Me siento pequeño en su compañía. Al oír sus implacables y exaltados discursos tendentes a ilustrarme la razón de su orgullo. Son a mis ojos seres extraordinarios. Honorables. Heroicos. Dignos del mayor de mis respetos. Hombres y mujeres de los que ya no quedan. Aman sus fronteras, como yo nunca fui capaz de amar. Sin vacilar, sacrificarían su vida en favor de su tierra. Con esta marcialidad actúan siempre. De ahí que no con menos rotundidad se declaren pacifistas... pacifistas convencidos. Antibelicosos.

- ¿Las guerras? NO. NO. NO,- te dicen,- es una lacra.

Románticos. Enamorados como digo.

¿Peros?

Sólo uno, el amor ciega y ofusca las mentes, de ahí que no se den cuenta de algo tan simple y básico como que si nadie estuviera dispuesto a morir por su patria, no existirían las guerras.


Y donde digo patria, por extensión, digo religión.



Mi patria no la conforman aquellos que ondean una determinada bandera. Tampoco aquellos que conozco, sino aquellos a quien quiero. No hay exclusión ni orden de prelación por cuestión de nacionalidad aquí en mi patria. Este orden obedece únicamente al amor, al apego, al afecto... independientemene del origen del individuo. Es mi corazón quien tiene las riendas, y mi corazón late igual en Suecia o Argelia que en Nigeria, Venezuela o Indochina.

Fuera de mi patria reina la indiferencia. Pero no me entendáis mal. No vayáis a pensar con esto que me la trae al pairo el destino del resto de mis congéneres. Ni mucho menos. A lo que vengo a referirme, es a que me resulta igual de pésima la foto en el periódico de un crío apaleado al otro lado de la ciudad, a la de un crío apaleado al otro lado del globo terráqueo. La desazón es similar. Es indiferente que diga hola o hello, que coma frijoles o sushi, que esté circuncidado o no, que adore a alá o a cristo... sigue siendo un crío... un crío apaleado al que no conozco... es igual de triste... tenga DNI o NIE, permiso para una par de semanas, o simplemente no tenga nada.

No sé, tal vez peco de incauto, pero yo le atendería directamente, no miraría su pasaporte antes de llevarle al médico.

Tampoco sería de extrañar que acabara siendo acogido en mi patria. Al igual que fueron acogidas otras personas que en principio no lo eran. Al igual que han sido expatriadas otras que en principio lo eran.


Dicen. Oigo. Me cuentan. Que obedece este sentimiento, el de patriotismo, al amor y defensa de ciertas costumbres, tradiciones (conozco románticos que se escandalizan de las cosumbres y tradiciones que sigue otro romántico de su misma patria al conocerlo en profundidad), historia (los conozco también que nunca sacaron más de un dos en historia de España... ni ganas que tenían), cultura.... de los que uno siente orgullo.

Luego te vienen con el rollo de que procuran el bien y el fortalecimiento de la nación, pero resulta que hacen todo tipo de triquiñuelas para pagar menos a la Hacienda Pública y evadir impuestos. Dicho en otras palabras, se las ingenian para estafar al Estado... a la nación... a la patria. Privándola así de recursos que serían destinados a su sostenimiento y desarrollo. Sostenimiento y desarrollo que no me atrevería a decir que son la piedra angular, pero que ni que decir tiene, ayudarían a su fortalecimiento.

No me queráis vender la moto... vivo en el aire... aquí no sirve de nada.

Por otra parte, juraría que estos valores pueden ser perfectamente compartidos con personas de otras naciones, y por contra, no serlo con conciudadanos. COMPROBADO.

Atendiendo a la idea del patriotismo como comunión y defensa de determinados valores, propongo la creación desde ya de dos macropatrias, la de los románticos (en la que congregar a los patriotas de todo el mundo), y la de los no románticos(en la que congregar a los que, según Lord Byron, no podemos amar nada [aunque tengo la teoría de que fue una idea mal expresada, en realidad no quería decir que " quien no ama su patria no puede amar nada" sino que quien es capaz de amar a su patria es capaz de amar hasta una tilde... o el envoltorio de un sugus... no el de colores bonito, sino la capa blanca del interior]) y a partir de ahí, realizar las consiguientes subdivisiones. Porque lo cierto camaradas, es que ése que es romántico, por mucha milonga que te cuente sobre las virtudes de su patria, lo sería de igual modo de haber nacido en otro lugar diferente al que nació, porque el romanticismo no tiene nada que ver con el sitio, sino con la persona, eso se lleva en la sangre. Es decir, si eres un romántico español, no te quepa la menor duda, de que de haberte criado en Francia, serías un romántico francés, y por consiguiente ensalzarías esa nación en detrimento de la que actualmente la es. Y viceversa.

Tenéis más cuento que Las mil y una noches.

LLegados a este punto, me remitiré a la conversación entre dos personajes anónimos, uno el padre del otro, otro el hijo del uno, para desarrollar estas ideas.

Todo comenzó (a decir verdad no sé como comenzó, pero es ahí cuando me hice eco de la conversación), cuando el vástago, a modo de protesta, hizo uso de tan manido comentario:

- ... vienen a quitarnos el trabajo.

- ¿Cómo?, ¿El trabajo? Yo trabajo, tú trabajas. ¿A quién le están quitando el trabajo?, ¿Quienes son esos nos?

- Quienes son no, quienes somos esos nos querrás decir. Esos nos somos todos, papá, ése es tu problema, partes de una postura equivocada, de una visión individualista, y en consecuencia, egoísta de la realidad. ¡Hay que trabajar en equipo! Estar unidos para ser más fuertes. Es cierto que a ti y a mí nos va muy bien, nos va de puta madre en realidad, sí, pero... ¿Y los demás?... ¿Y esos Jorges... y esos Juanes... y esas Cármenes... y esos Antonios...? Y te estoy hablando de corrido, en nuestro entorno, de personas que se me vienen a la cabeza de carrerilla. ¡Cuántas historias más no habrá así tan sólo en los círculos en que nos movemos habitualmente!, ¡de personas que se están pudriendo porque no encuentran un trabajo, ya no digno, sino indigno tampoco, eh, cuántas!... Mi bienestar no se reduce a cómo me marchan a mí las cosas, sino que se amplia también al bienestar de los otros. No puedo ser feliz cuando a mi alrededor no hay más que infelicidad. Hemos de ser una piña. Ayudarnos entre nosotros. No podemos dejarlos tirados. Ahora a ti y a mí nos va bien y a ellos les va como el culo, pero, y si no fuera así ¿Querrías que fueran como tú y nos dejaran estando nosotros en su lugar?

- Entiendo ¿Y esos otros de los que hablas?

- ¿Qué pasa con ellos?

- ¿Está limitado a los españoles?, ¿No son lo mismo esos "otros" franceses, o que sé yo, cameruneses?, ¿Tu bienestar se reduce solamente al bienestar de los españoles?

- Es que vamos a ver, esos ya tienen quien les ampare allí de donde vienen. Que vuelvan si precisan ayuda. ¿ O quieres que mandemos a los nuestros allí? Jaja. Es ridículo papá, a cada cual que le cuide su madre. ¿ O es que tú ibas a la casa del vecino o diez pueblos más allá cuando te lastimabas de pequeño y querías que te curasen? No. Evidentemente ibas a casa de tu madre, nadie mejor que ella iba a atenderte para sanar tus heridas. Aunque, la verdad sea dicha, tal y como están las cosas en este país, no sería de extrañar que los nuestros se buscaran las habichuelas fuera, es difícil que les tengan en cuenta, auxilien y protejan menos que aquí. No he visto un lugar que trate peor a los suyos.

- ¡Aahh! Y no te has parado a pensar que esos que nos invaden quizá no lo hagan por gusto, sino precisamente ante la necesidad, por haber sido mal atendidos allí de donde proceden.

- Exageraba, papá, exageraba. Evidentemente no abogo por la huida cobarde. La solución no está en salir corriendo buscando el paraíso en otros países. La solución está en actuar desde dentro, en poner los medios necesarios para que ninguno se vea abocado a la huida... porque, si ya vives en el paraíso ¿Para qué salir a buscar otro?. Y para eso hay que quedarse a luchar mano con mano. No vale salir pitando. Esos que vienen aquí huyendo de su tierra lo que tendrían que hacer es más luchar y menos correr, y los que viven bien allí en su tierra menos mirar hacia otro lado, y más apoyarles. Es precisamente lo que te decía, ser una piña para que no ocurran estas cosas que no hacen más que avergonzar a tu patria ante los ojos del mundo. Más amor propio... es lo que falta. Si tu padre es un borracho que se gasta todo el dinero en priva, ayúdale a curarse, no huyas a vivir a casa del vecino importándote una mierda que se hunda tu hogar... y encima no airees allá por donde vas que tuviste que salir cagando leches de allí porque vivíais en la miseria. ¡Joder! Es una vergüenza para los tu casa.

- Es un modo de verlo.

- Es el modo de verlo.

- ¿Sí?

- Si.

- ¿Tú crees?

- Lo creo. Lo es.

- La salvaguarda del territorio y los nacionales autóctonos frente a la invasión de los agentes externos.

- Es una forma de decirlo... Bueno, que nos quedamos tiesos... voy por una cerveza ¿Qué te pido?, ¿Quieres tomar algo?

- El aire en cuanto pueda, por lo demás, nada, gracias. Bueno sí... bueno, espera un momento, no te vayas... resuélveme una duda... ésto de lo que me hablas... a ver, como decirte... me es un poco complicado formularte la pregunta... no sé como abordar el tema... osea, a ver, Portugal por ejemplo ¿Que interés te suscita la inmigración que haya ahí?, es decir... mejor dicho, ¿Qué preocupación te supone?

- En Portugal, jaja, a mi qué coño me importa lo que pase allí, preocupación ninguna, es algo que ni me va ni me viene. Volvemos a lo que te he dicho antes, que cada cual cuide de lo suyo.

- ¡Ah!, ahora es que cada cual cuide de lo suyo.

- Ahora no, siempre, no he dicho lo contrario.

- Antes me tachaste de egoísta por no pensar en el bien común de los compatriotas, te parecía una conducta inaceptable.

- Hostia, pero tú mismo lo has dicho, de los compatriotas, no de gentes de otras tierras... entre ellos que remonten el vuelo. Como comprenderás, no voy a comerme la cabeza por su problema cuando ni siquiera tengo solucionado el mío.

- Lo comprendo, comprendo perfectamente que el ente superior que ahora mismo te da su abrigo es la patria, el día que nos visiten extraterrestres te olvidarás de ello y velarás por el interés de los terrícolas, pasándote a sentir arropado por el planeta entero en vez de por una nación. Entonces todos los terrícolas sea cual sea su origen, te parecerán cojonudos en compararación con los extraterrestres, y darás la vida por ellos, por los negros, por los moros, por los chinos, por los gabachos... no porque sean mejores y merezcan la pena más que ahora o más que los otros, sino porque a primera vista, tienen un mayor parecido a ti de lo que pueden tener los "nuevos invasores". Estando así las cosas, tu predilección por tus compratriotas puede que subsista, pero a un nivel casi anecdótico, para asuntos de menor entidad como las competiciones deportivas; y echarás pestes sobre los extranjeros, no te digo que no, pero serán pestes del tipo "hay que ver los catalanes que agarraos son, y los andaluces que panda vagos", trayéndotela bien floja que trabajen diez contigo o que en tu vecindario haya media docena tocando a tu timbre para pedirte azúcar, al igual que ahora te resbala, porque te resbala, que trabaje contigo media andalucía o que haya otros tantos en la piscina comunutaria de tu vecindad. Por no hablar de lo poco que te importa compartir el transporte público con ellos. No le prestas la menor atención, ¿verdad que no?

- Eso es ley de vida, lo hacemos todos, tú incluido, en esa idea se basa la unión familiar, tú eres el primero que prioriza a los suyos frente a los otros. Seamos serios, no nos dejemos llevar por la Heidi que llevamos dentro.

- No... no tiene nada que ver.

- Tiene todo que ver. Es lo mismo.

- La diferencia es que dentro del vínculo familiar hay personas que de no haber exisitido, tú no existirías, cosa que, corrígeme si me equivoco, no creo que sea aplicable en el otro caso, de no existir esto que llamamos España existiría yo de igual modo. España no se ha dedicado a criarme. Y luego están los otros, personas de cuya existencia no dependes directamente, tanto en el círculo familiar como en tu círculo de amistad, a los que priorizas claro está, pero por el roce y relación que has tenido con ellos y que les ha llevado a ganarse ese status, como los hay también, en contrapartida, hijo mío, que se han ganado tu animadversión, y si bien no le deseas el mal, llegado el caso, más que un trauma te supone una alegría su desaparición. En cambio, tú de lo que me hablas es de priorizar a unos frente a otros, cuando uno y otro son igual de anónimos para ti, la relación con ellos ha sido igual de nula, y cuya existencia a decir verdad ni siquiera conoces. Personas a las que seguramente no te vas a cruzar en la vida y que sólo existen en tu actividad cerebral, en tu realidad mental, de forma abstracta. Personas a los que no puedes poner una cara. Personas en defininitva, tanto unas como otras, de las que no sabes absolutamente nada. Porque ya me dirás hijo mío a ti que más te da la inmigración que haya en un pueblo de Huelva, si no lo conoces, si no sabes nada de él... ni siquiera de la ciudad... si te afecta exactamente lo mismo que la de Portugal, que antes me decías, te era indiferente. Viene gente, española claro está, de Alcorcón a Móstoles, donde vives, donde realmente puedes sentir "la invasión", y te da igual, no te supone molestia alguna, pero en cambio te molesta que vayan inmigrantes a Huelva, que no sabes ni como es, un sitio que en realiad ni siquiera tienes certeza de que existe, pues sólo has oído hablar de él, pero nunca lo has visto... Jajajaja. Perdona que ría, pero es inaudito, de juzgao de guardia, no tiene ni pies ni cabeza... ni tronco... ni brazos... no tiene nada, es una paparruchada sin sentido.

- Volvemos a lo mismo, los de Alcorccón son gente de aquí, tienen derecho a ello, los otros no son gente de aquí.

- Pero es que eso de la gente de aquí y que no es de aquí es demasiado vago, te he puesto el ejemplo de Portugal, te la trae floja lo que pase o no pase allí ¿ no es verdad?

- Podría decirse que si.

- Podría decirse que si, no, o si o no.

- Claro que si.

- Pero en cambio te preocupa el destino de los habitantes de Huelva.

- Estás volviendo a lo mismo.

- Si o no.

- Por supuesto que me preocupa.

- Y te preocupa por el mero hecho de que forma parte de tu nación.

- Claro.

- Pero es que resulta, que hubo un tiempo en que Portugal formó parte de tu nación, es decir, que igual que Aragón lo fue y lo sigue siendo, Portugal lo fue, y bien podría seguir formando parte de ella. Pero claro, de seguir siendo parte de la maravillosa España si te interesarías por ellos y lucharías por su salvaguarda. Portugal seguiría siendo el mismo sitio... con las mismas personas... con las mismas costumbres... la gente seguría diciendo falar en vez de hablar, y farinha en vez de harina, al igual que en Cataluña dicen parlar y farina respectivamente para referirse a ello... porque evidentemente no se iban a pasar todo el puto día hablando en castellano, de eso no te quepa la menor duda, pero oye, ahí si tocaría tu fibra sensible lo que allí sucediera, y darías la vida por ese trozo de tierra, no porque te importen sus costumbres, su historia, o sus gentes... que te la soplan... sino simplemente porque se llama España, y a ti se te, o te han metido, no sé bien cómo ha sido ni porqué, que lo que lleve ese nombre, es mejor, y vale más la pena, que el resto.

- A mi nadie me ha metido nada.

- Vaya, dado el caso no sé si alegrarme de que así sea o entristecerme.

- Haz lo que quieras. Lo que sé es que de lo que me hablas es de otro tiempo, está obsoleto. Eso de dividir naciones ya no se lleva, yo me quedo con la España de ahora, que es la que tengo, y los que se desvincularon de ella tiempo atrás que se vayan a tomar por culo.

- Jaja. Hombre, desfasado, lo que se dice desfasado, no creo. Mira Cataluña, lucha por su independencia, no te voy a decir que todos los catalanes quieran independizarse, pero tampoco puedo decirte que ninguno quiera. Que sean más o menos los partidarios del sí que los del no, no lo sé, pero que existe el debate, no cabe duda de que existe, y en las Vascongadas, exactamente igual, así que eso que sucedió con Portugal, bien podría suceder ahora, es más, ya no sólo con los Vascos o Catalanes, sino aquí mismo, en Madrid, ya no en la comunidad, sino en el municipio, quien te dice a ti que mañana, a cuatro madrileños espabilaos como tú no les de por pensar que tiene cojones que tengan que aguantar todos los días oleadas y oleadas de foráneos, de Getafe, de Fuenlabrada, de Leganés, de Móstoles, gentes de ciudades dormitorio como tú y como yo, mostoleños de pro, que no encontramos trabajo en nuestro municipio y tenemos que ir a buscarnos la vida fuera de él, a dar por culo en Madrid, quitándoles trabajo, colapsando sus jodidas calles, formando atascos ciclópeos que traen consigo cláxones, dolores de cabeza, estrés, gritos, insultos, malhumor, ruido, caos... cuando ellos están muy a gusto solitos y no tienen por qué tragarse nuestra mierda, nuestros robos, nuestra delincuencia, porque evidentemente los hay también que roban y delinquen, en las calles, en el corte inglés, con rebajas, sin ellas, traen, llevan droga... convierten, convertimos el metro, los buses, en latas de sardinas... molestamos. Así que ponte que se lo plantean, les respalda la mayoría, y se ponen a cavar zanjas, y a levantar murallas vigiladas por militares armados hasta los dientes, en las que evidentemente, para poder cruzarlas has de contar con un permiso especial de tránsito, y si no, nada, a joderte, porque a ellos les ha salido de los cojones, porque eso es de ellos y sólo de ellos, y con ello, hacen lo que les venga en gana, y tú a trabajar a tu municipio, y si no hay trabajo en tu municipio te jodes y te pudres, pero a ellos no les "molestes", porque el trabajo que hay ahí es sólo suyo.

- Eso es una gilipollez, papá, no va a pasar.

- ¿Por qué no va a pasar?, pasó con Portugal, en Cataluña y País Vasco a más de uno le gustaría que pasara, así que aquí también podría pasar, y tú lo verías normal, porque desde tu perspectiva es una idea cojonuda, lo que no sé es que harías entonces... ¿Volver a Móstoles y echar a todo el que no es de aquí, a tus buenos vecinos de Alcorcón, Navalcarnero, Arroyomolinos... a toda esa gente que ahora viene a trabajar o pasar el rato aquí y te da igual... y hacer lo proio, ponerte a cavar zanjas e instaurar tus propias fronteras aquí, en Móstoles? jajajja, seguramente sí, eso es lo que harías, bajo el lema de Móstoles para los mostoleños, no me cabe la menor duda, como no me cabe la menor duda de que en Parla, en Pinto, en Alcorcón... harían lo mismo, y en un abrir y cerrar de ojos, lo que actualmente conocemos como Comunidad de Madrid, tendría más fronteras que la casa Opel.

- Chorradas. Son chorradas lo que salen por tu boca. No tiene ningún sentido lo que estás diciendo.

- Claro que es absurdo, lo sé, pero no el ejemplo, sino el hecho, tú estás acostumbrado a que estos conflictos se establezcan a gran escala, entre países, porque te han enseñado a que lo veas así, y por ende, es la forma en que siempre te lo has planteado, y la ves lógica y normal. En cambio, a pequeña escala, entre ciudades te parece una gilipollez, pero no porque sea una gilipollez planteárselo en esa digamos, microescala, sino meramente porque la idea original es una gilipollez , y en cuanto te sacan del planteamiento, llamémoslo original, en el que acosutmbras a tratarlo te resulta ridículo. Pero lo cierto es que los casos son idénticos.

Por otra parte, no dudes, de que en cuanto España fuera sólo para los españoles, empezarían a surgir este tipo de corrientes, por así decirlo, más tribales. Primero con comunidades autónomas que quieran independizarse, como ya han surgido, luego con provincias, ciudades, pueblos, barrios... y así sucesivamente hasta que acabásemos sintiéndonos a gusto sólo con la gente de nuestro bloque de vecinos. Siempre habrá quien no esté conforme con el orden establecido y quiera desligarse de él... ¿Qué me miras así?

- Te veo y automáticamente se me representa ese color primario que no es ni verde ni azul.

- Perdona mi incompetencia en el tema, pero hace mucho tiempo que dejé atrás la paleta de colores, necesitaría un empujoncito para saber a qué te refieres.

- Al rojo.

- A modo despectivo supongo.

- A modo despectivo.

- Me extraña siendo el color que predomina en la bandera de tus amores, pero bueno... supongo que estás a menos de dos frases de saltarme como al de antes con la gran máxima del Caudillo.

- Se vivía de lujo, no puedes negarlo.

- Es cierto... con Franco se vivía mejor... si estabas muerto. Paradójico.

La fuerza está sobrevalorada. No hay que cuantificarla en términos de potencia o habilidad, sino en quien está dispuesto a llegar más lejos. Es decir, tú puedes ser la reencarnación de Bruce Lee e ir pegándole hostias por ahí a diestro y siniestro por amor al arte (marcial concretamente), no te digo que no, es un hobbie como otro cualquiera. Pero ahora bien, el día que te topes con, ya no un pistolero, porque quizá antes no lo era... con alguien dispuesto a pegarte dos tiros por haber confundido su careto, su cabeza en general, con un putching ball... o sabes esquivar balas o estás jodido, pero que muy bien jodido me atrevería a decir. ¡Sabes! que a lo mejor te confunde el a ti con una diana, ¡fíjate que gracia!, y tú sin tener circunferencias ni puntuaciones repartidas por el cuerpo.

En fin, penes y vaginas del mundo, la próxima vez que penséis reventarle la boca, esa abertura destinada a comerse alimentos, que no puñetazos (pues años de investigaciones de expertos nutricionistas han demostrado que ya no es que no nutran, sino que junto con la periodontitis son la principal causa de la caída de los dientes), a alguien, aprovechando o no que no tenga ni media hostia, rezad porque no sea un colgao dispuesto a coger un bate y apalearos al día siguiente por la esplada, o "simplemente" hacer volar algo más que vuestra imaginación, vuestro piso, por los aires, cual mirlo, o bien Carrero, blanco (ese hombre que batió todos los récords habidos y por haber en lo que a salto de altura se refiere, partiendo de una posición que en principio parecía poco propicia o desventajosa para pulverizar los anteriores registros, sentado, al contrario de lo que otros especialistas como Javier Sotomayor, suelen hacer)... y es que las recetitas explosvias están al orden del día y se esparcen como la pólvora en la web.

Venga, un beso y pensároslo dos veces antes de emprender una acción violenta, ya sea mediante golpe o amenaza, porque, recuerda:

- Si tienes puños y el otro te batea por la espalda, malo.
- Si tienes bate y el otro te apuñala por la espalda, malo.
- Si tienes navaja y el otro se busca una pistola, malo.
- Si ambos tenéis pistola y el otro te pilla desprevenido, malo.
- Si tienes pistola y el otro más que tirotearte prefiera la opción Rafaela Carrá, ésto es, "Explota, Explota que Expló", y hace de tu ford focus un boeing siete cuatro siete con licencia para un sólo vuelo, malo.

Así que, sed buenos y tened la fiesta en paz. O vivid con la mosca detrás de la oreja.

Chaíto.

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